En una hemicraniectomía descompresiva se eliminan amplias partes de la bóveda craneal con el fin de crear un espacio de compensación en caso de hipertensión intracraneal no controlable mediante tratamiento conservador. Por regla general, el fragmento óseo retirado se conserva para su posterior reimplantación.
Indicación
En neurocirugía, la intervención se utiliza como último recurso en caso de [hipertensión intracraneal](/lexikon/intrakranieller-druck-icp elevada refractaria al tratamiento farmacológico. Las indicaciones frecuentes para una hemicraniectomía descompresiva son:
Complicaciones
La tasa de complicaciones es relativamente elevada, del 50–60 %1. Entre las complicaciones tempranas más frecuentes se incluyen2:
- Desarrollo de higromas subdurales durante la evolución.
- Herniaciones paradójicas
Asimismo, muchas de las complicaciones aparecen únicamente durante la evolución (>30 días) después de la intervención3:
- Trastornos de la cicatrización de la herida e infección
- Hidrocefalia
- Síndrome del colgajo cutáneo hundido
- Reabsorción del colgajo óseo después de la reimplantación
Realización
Para lograr una reducción suficiente de la presión intracraneal, el colgajo óseo retirado debe tener más de 12 cm de diámetro anteroposterior4.
Diagnóstico por imagen
Referencias