Una hernia discal es el desplazamiento de tejido discal más allá de los límites fisiológicos del espacio intervertebral. Esto puede provocar la compresión mecánica y la irritación inflamatoria de raíces nerviosas, médula espinal o cauda equina. El bulging debe diferenciarse de la hernia, ya que consiste en una protrusión de base amplia sin una herniación focal. Desde el punto de vista morfológico, se distinguen protrusión, extrusión y secuestro.
Epidemiología
Las hernias discales aparecen predominantemente en la columna lumbar. Los segmentos más afectados son LWK 4\/5 y LWK5\/SWK1. Las Hernias discales cervicales se localizan preferentemente a nivel de C5\/6 y C6\/7. Las hernias torácicas son considerablemente menos frecuentes, pero pueden tener especial relevancia clínica debido a la posible compresión medular. El riesgo a lo largo de la vida de sufrir una hernia discal lumbar es de aproximadamente 1-3%, y el 60-90% de estas hernias discales mejoran espontáneamente[^1].
Etiología y fisiopatología
La causa suele ser una alteración degenerativa del anulus fibrosus con pérdida de líquido del nucleus pulposus. Posteriormente, la carga axial y las fuerzas de rotación pueden provocar el desplazamiento del tejido discal. La sintomatología neurológica se debe tanto a la compresión directa como a los mediadores inflamatorios locales.
Sintomatología clínica
Los síntomas dependen de la localización y de la estructura neural afectada:
Lumbar: Lumbociática, trastorno sensitivo en distribución dermatómica, paresias y disminución de los reflejos
Cervical: cervicobraquialgia, déficits sensitivos o motores radiculares y, en caso de compresión medular, signos de Mielopatía cervical
Torácica: dolor radicular, frecuentemente en cinturón, alteración de la marcha, paresias espásticas o trastornos de las funciones autonómicas
Una hernia discal demostrada radiológicamente no es automáticamente sintomática. Lo decisivo es la correlación clínico-radiológica.
Signos de alarma
Un Síndrome de cauda equina con retención urinaria o incontinencia, anestesia en silla de montar, incontinencia fecal o disminución de la función del esfínter anal constituye una emergencia neuroquirúrgica. Asimismo, las paresias rápidamente progresivas y una compresión medular aguda relevante requieren una evaluación especializada inmediata.
Diagnóstico
Clínica
La base son la anamnesis y una exploración neurológica completa, incluida la evaluación de la fuerza, la sensibilidad, los reflejos y los signos de afectación de la vía piramidal. Ante la sospecha de un síndrome de cauda equina, también deben evaluarse la sensibilidad perianal, el tono de los esfínteres y la función vesical. La evaluación neurológica exacta depende de la localización de la hernia discal.
Pruebas de imagen
La Resonancia magnética es la prueba de imagen de elección.