El hemiespasmo facial consiste en un trastorno del movimiento de la musculatura inervada por el nervio facial. Esto provoca contracciones involuntarias, breves o también prolongadas, de la musculatura facial.
Epidemiología
La prevalencia del hemiespasmo facial es de aproximadamente 11 por cada 100 000 habitantes[^2].
Síntomas
El hemiespasmo facial se caracteriza por movimientos progresivos, involuntarios, irregulares, clónicos o tónicos de los músculos inervados por el nervio facial. Por lo general, estos síntomas se observan únicamente en un lado de la cara. Al inicio de la enfermedad, en muchos casos aparecen espasmos involuntarios en la región del Musculus orbicularis oculi, que posteriormente se extienden gradualmente a otras partes de la mitad de la cara afectada. En los casos graves también puede afectarse el Platysma. En la mayoría de los pacientes, los síntomas persisten durante el sueño. En casos muy raros también puede producirse un «chasquido» en el oído, que puede explicarse por una contracción del músculo estapedio[^4]. Los pacientes con hemiespasmo facial pueden presentar un Signos de Babinski-2 positivo.
Etiología
En la mayoría de los casos, la enfermedad se debe a un conflicto neurovascular que puede tratarse quirúrgicamente.
Arteria implicada en el conflicto neurovascular | Frecuencia relativa en %[^1] |
35,4 % | |
33,8 % | |
Arteria vertebrobasilar (AVB) con PICA o AICA | 20 % |
Arteria vertebrobasilar aislada | 3,1 % |
En casos muy raros también puede existir un conflicto venoso con el nervio facial[^4].
Diagnóstico por imagen
Los conflictos neurovasculares suelen ser difíciles de diagnosticar de forma inequívoca en una Imagen de RM. La TOF y la Secuencia CISS son óptimas para evaluar la zona de salida de la raíz (REZ) del nervio facial.
Tratamiento
Conservador
Como opción de tratamiento conservador, puede realizarse un tratamiento mediante inyecciones de toxina botulínica.
Quirúrgico
Cuando existe un conflicto neurovascular, este también puede tratarse mediante una intervención quirúrgica. En ella se elimina el conflicto neurovascular. Esto puede lograrse, por ejemplo, con un fragmento de músculo autólogo[^10], Teflon[^9] [^13], Ivalon[^11] o Goretex[^12].
Descompresión microvascular en un hemiespasmo facial
Vídeo quirúrgico de una descompresión microvascular del nervio facial asistida por endoscopia.
Complicaciones
Las complicaciones de la descompresión microvascular del nervio facial incluyen, entre otras[^6]:
Fístula de líquido cefalorraquídeo postoperatoria.
Formación de granulomas debida al Teflon utilizado en casos muy raros[^5].
Hipoacusia que puede llegar hasta la Anacusia.
Paresias postoperatorias del nervio facial. Estas pueden aparecer inmediatamente después de la intervención o de forma diferida, varios días después de la intervención, y en la mayoría de los casos son transitorias [^8].
Pronóstico
El 85-95 % de los pacientes experimenta un alivio moderado a significativo de los síntomas mediante inyecciones locales de toxina botulínica, que deben repetirse cada 3 a 4 meses. Como alternativa, la descompresión microvascular tiene una tasa de éxito de aproximadamente el 85 %[^4]. El monitorización intraoperatoria de la Respuesta de propagación lateral se correlaciona con la mejoría postoperatoria de los síntomas de los pacientes [^7].