Las fracturas del clivus presentan una elevada mortalidad debido a su proximidad al Tronco encefálico y a la Arteria basilar[^1]. En las fracturas del clivus se distinguen tres categorías, según el trayecto de la fractura[^1] [^2] [^3]:
Fracturas longitudinales del clivus
Estas fracturas presentan una línea de fractura longitudinal a lo largo del Clivus y conllevan un alto riesgo de lesión u oclusión de la arteria basilar[^4], así como de formación de aneurismas postraumáticos.
Fracturas transversales del clivus
Las fracturas transversales del clivus se asocian con alteraciones de la circulación anterior.
Fracturas oblicuas del clivus
Las fracturas del clivus se asocian con frecuencia a Diabetes insípida, Fuga de líquido cefalorraquídeo, hemianopsia bitemporal, déficits de los pares craneales del III al VI, así como Aneurismas postraumáticos[^2].