Los meningiomas, con aproximadamente un 33 %, son los tumores cerebrales primarios1 diagnosticados con mayor frecuencia; en la mayoría de los casos se trata de tumores benignos que se originan en la duramadre. Entre los factores de riesgo conocidos para el desarrollo de meningiomas se encuentran principalmente la radiación ionizante y las mutaciones en el gen NF22. Los meningiomas pueden presentarse en localización supratentorial, infratentorial y espinal. La clasificación de los meningiomas se realiza según la clasificación de la OMS3.
Clasificación de la OMS de los meningiomas
| Grado de la OMS | Tipo de meningioma |
|---|---|
| Grado I de la OMS | meningotelial <br /> fibroso (fibroblástico) <br /> transicional (mixto) <br /> psamomatoso <br /> angiomatosa <br /> microquístico <br /> secretor <br /> rico en linfocitos <br /> metaplásico <br /> |
| Grado II de la OMS | cordoide <br /> de células claras <br /> atípico |
| Grado III de la OMS | papilar <br /> rabdoide <br /> anaplásico |
Según el grado de la OMS, también difieren la tasa de proliferación y la tasa de recurrencia de los meningiomas4:
| Grado de la OMS | Índice de proliferación medio (índice Ki-67) | Tasa de recurrencia |
|---|---|---|
| Meningioma convencional (grado I de la OMS) | 0,7% | 9% |
| Meningioma atípico (grado II de la OMS) | 2,1% | 29% |
| Meningioma anaplásico (grado III de la OMS) | 11% | 50% |
Diagnóstico
Por lo general, los meningiomas son tumores de crecimiento muy lento y, en el momento del diagnóstico, ya llevan presentes varios años o meses. Los síntomas de los meningiomas pueden ser muy variados; sin embargo, con mayor frecuencia se manifiestan mediante cefalea (aprox. 70 %), cambios de personalidad (aprox. 42 %), paresias (37 %) o una crisis epiléptica (aprox. 36 %)5. El estándar de oro en el diagnóstico por imagen de los meningiomas es la MRI. En los meningiomas con afectación ósea, es conveniente realizar una exploración complementaria mediante CT antes de la intervención. Con frecuencia, los meningiomas también se detectan como hallazgos incidentales durante una exploración craneal por imagen en pacientes. La presencia de una calcificación dentro del meningioma suele asociarse con la ausencia de crecimiento del meningioma6.
Localización
Los meningiomas pueden aparecer teóricamente en cualquier localización de la duramadre y pueden presentarse tanto a nivel craneal como espinal. La dificultad quirúrgica de su extirpación varía en función de la localización y el tamaño del meningioma.
Tratamiento conservador
Observación
Con frecuencia, los meningiomas aparecen como hallazgos incidentales pequeños durante una exploración craneal por imagen; estos meningiomas suelen ser muy pequeños y no provocan síntomas en los pacientes. Según la localización y el tamaño del supuesto meningioma, también puede considerarse una conducta totalmente expectante, con controles evolutivos mediante MRI para observar el crecimiento.
Radioterapia
En los meningiomas pequeños de difícil acceso quirúrgico, que, por ejemplo, infiltran un seno venoso, también puede plantearse un enfoque terapéutico conservador mediante radioterapia. La radioterapia también desempeña un papel importante en el tratamiento posterior de los meningiomas no resecados por completo, cuando no es posible su extirpación completa. En algunos casos, la combinación de cirugía y radioterapia es la mejor opción para el paciente.
Indicación quirúrgica
En los meningiomas sintomáticos o que muestran progresión de tamaño, debe plantearse la extirpación quirúrgica. La decisión de operar depende de muchos factores diferentes, como la edad del paciente, el tamaño del meningioma, la velocidad de crecimiento y la localización.
Cirugía
En los meningiomas con edema vasogénico marcado, puede inducirse preoperatoriamente una reducción del edema mediante tratamiento farmacológico con Dexametasona o manitol.
El abordaje quirúrgico depende de la localización del meningioma. Si existe infiltración ósea por el meningioma, puede extirparse la parte afectada del hueso y sustituirse por Palacos. En los meningiomas muy vascularizados, puede plantearse la embolización preoperatoria de los vasos sanguíneos tumorales para minimizar el riesgo de hemorragia intraoperatoria y el tiempo quirúrgico. El grado de resección posoperatoria se indica según la clasificación de Simpson.
Riesgos quirúrgicos
El riesgo de complicaciones intraoperatorias y posoperatorias aumenta con la edad del paciente, la complejidad de la intervención quirúrgica y la duración de la operación7 8 Las siguientes complicaciones pueden presentarse con relativa frecuencia en las operaciones de meningiomas:
- Edema: Existe el riesgo de que se desarrolle intraoperatoria o posoperatoriamente un edema en el parénquima cerebral adyacente al área quirúrgica.
- Crisis epilépticas: En las operaciones de meningiomas existe riesgo de crisis epilépticas tanto intraoperatorias como posoperatorias, que pueden hacer necesario continuar el tratamiento antiepiléptico.
- Hemorragia: Existe riesgo de hemorragia intraoperatoria o posoperatoria en el área quirúrgica; según la gravedad de la hemorragia, esto puede conducir a una cirugía de revisión.
- Trombosis: El riesgo de un evento tromboembólico posoperatorio es considerablemente mayor en los meningiomas que en otras intervenciones craneales y es de aproximadamente un 3% durante las primeras 4 semanas posteriores a la operación9.
Referencias
Wiemels J, Wrensch M, Claus EB. Epidemiology and etiology of meningioma. J Neurooncol. September 2010:307-314. ↩ ↩
Buch: Neurosurgical Knowledge Update - A comprehensive review. Robert E. Harbaugh et al. Thieme Verlag. ↩ ↩ ↩ ↩
Kolles H, Niedermayer I, Schmitt C, et al. Triple approach for diagnosis and grading of meningiomas: histology, morphometry of Ki-67/Feulgen stainings, and cytogenetics. Acta Neurochir (Wien). 1995;137:174-181. ↩ ↩
Rockhill J, Mrugala M, Chamberlain MC. Intracranial meningiomas: an overview of diagnosis and treatment. FOC. October 2007:E1. ↩ ↩
Sughrue ME, Rutkowski MJ, Shangari G, et al. Risk factors for the development of serious medical complications after resection of meningiomas. JNS. March 2011:697-704. ↩ ↩
Boviatsis EJ, Bouras TI, Kouyialis AT, Themistocleous MS, Sakas DE. Impact of age on complications and outcome in meningioma surgery. Surgical Neurology. October 2007:407-411. ↩ ↩
Levi ADO, Wallace CM, Bernstein M, Walters BC. Venous Thromboembolism after Brain Tumor Surgery: A Retrospective Review. Neurosurgery. June 1991:859-863 ↩ ↩