Las sondas de presión intracraneal (sondas ICP - IntraCranial Pressure, sondas de presión intracraneal) se utilizan para la monitorización invasiva de la presión intracraneal.
Colocación de una sonda ICP
Habitualmente, las sondas se colocan en el parénquima cerebral a través de un pequeño orificio de trépano y se conectan mediante un cable a un monitor externo. Una sonda de presión intracraneal correctamente colocada se caracteriza por una curva de presión intracraneal y un valor de presión intracraneal. Para garantizar una medición correcta, puede comprimirse brevemente la vena yugular, lo que provoca consecuentemente un aumento de los valores de presión intracraneal. Asimismo, la colocación puede comprobarse elevando la posición de la cabeza; en ese caso, los valores de presión intracraneal deberían disminuir.
Indicación
Los pacientes cuya situación neurológica no puede evaluarse, por ejemplo, los pacientes sedados e intubados con sospecha de un posible aumento de la presión intracraneal, deben ser evaluados para realizar una medición de la presión intracraneal. En neurocirugía, estas sondas ICP se utilizan especialmente con frecuencia en pacientes con Traumatismo craneoencefálico[^1]. En la mayoría de los drenajes ventriculares externos también puede medirse simultáneamente la presión intracraneal mediante el mismo sistema, por lo que no es necesaria una sonda de presión intracraneal adicional.
En un estudio con 1000 sondas de presión intracraneal implantadas, la indicación se distribuyó entre los distintos cuadros clínicos de la siguiente manera[^1]:
Indicación de la sonda ICP | Frecuencia ( % ) |
67,9 % | |
11,3 % | |
8,2 % | |
Posoperatorio | 8,2 % |
2,1 % | |
0,8 % | |
0,5 % | |
Otros | 2,8 % |
Complicaciones
Las complicaciones típicas de la colocación de una sonda de presión intracraneal son las hemorragias intracerebrales, las infecciones o las complicaciones técnicas relacionadas con la propia sonda[^1].