Un higroma es un término médico que designa una acumulación de líquido que puede aparecer en diversas regiones del cuerpo. En neurocirugía, el higroma subdural tiene especial importancia. Se trata de una acumulación de líquido que se forma entre la duramadre (Duramadre) y la aracnoides (Aracnoides) del del cerebro. Este tipo de higroma suele mostrar en las pruebas de imagen un aspecto muy similar al de un hematoma subdural crónico.
Causa
Los higromas pueden originarse por diversos motivos.
Una de las causas más frecuentes es un traumatismo craneoencefálico. Esto puede ocurrir, por ejemplo, debido a una caída, un accidente de tráfico o lesiones deportivas[^1].
Otro factor importante en la aparición de higromas es la dinámica del líquido cefalorraquídeo. En algunos casos, los pacientes con una derivación de líquido cefalorraquídeo, como una derivación ventriculoperitoneal (derivación VP), pueden presentar complicaciones. Una derivación VP es un catéter implantado quirúrgicamente que sirve para drenar el exceso de líquido cefalorraquídeo del sistema ventricular hacia otras regiones del cuerpo, con el fin de reducir la presión intracraneal del líquido cefalorraquídeo. Si esta derivación no está correctamente ajustada y drena demasiado líquido cefalorraquídeo, puede producirse un infradrenaje, que a su vez puede causar un higroma[^2].
Los higromas también pueden aparecer en el postoperatorio, especialmente después de intervenciones craneales. En este tipo de operaciones pueden producirse cambios en la dinámica del líquido cefalorraquídeo que den lugar a la formación de un higroma[^3].
Diagnóstico por imagen
En la CT- o Imágenes de MRT, los higromas suelen manifestarse como espacios llenos de líquido, similares a los hematomas subdurales crónicos.
TC
En las imágenes de TC, los higromas suelen ser visibles como áreas hipodenso
RM
En la RM ofrecen una imagen algo diferente, dependiendo de la composición específica del líquido y de las secuencias utilizadas. Sin embargo, la diferenciación exacta entre un higroma subdural y un hematoma subdural crónico puede ser difícil, ya que ambas entidades pueden presentar un aspecto muy similar en las pruebas de imagen.
Tratamiento
El tratamiento de un higroma depende de su causa y tamaño. En algunos casos puede ser suficiente un tratamiento conservador, mediante el cual el higroma se reabsorbe espontáneamente con el tiempo. En otros casos, especialmente si el higroma causa síntomas o aumenta de tamaño, puede ser necesaria una intervención quirúrgica.