La fresa diamantada se utiliza en neurocirugía espinal y craneal para eliminar hueso. A diferencia de la fresa de Rosen, produce un mayor desarrollo de calor, por lo que es necesario realizar una irrigación constante durante el procedimiento de perforación1. La fresa diamantada permite trabajar de forma fina y atraumática para proteger mejor estructuras críticas como, por ejemplo, la dura mater. Sin embargo, también pueden producirse lesiones por el desarrollo de calor en estructuras críticas; así, por ejemplo, se han descrito lesiones del nervio óptico debidas al desarrollo de calor2.
Referencias
Kondo, Soichiro, et al. "Estudio termológico de la perforación del tejido óseo con una fresa de alta velocidad." Neurosurgery 46.5 (2000): 1162-1168. ↩ ↩
Le Shaw, My, et al. "Daño colateral: la transferencia de calor como posible mecanismo de lesión del nervio óptico durante la intervención neuroquirúrgica." Ophthalmic Plastic & Reconstructive Surgery 28.5 (2012): 328-330. ↩ ↩