La ventriculostomía del tercer ventrículo, también denominada ventriculocisternostomía del tercer ventrículo, se realiza actualmente de forma endoscópica en la mayoría de los casos, por lo que se utiliza con frecuencia el término ventriculostomía endoscópica del tercer ventrículo (ETV). Se trata de la apertura del del tercer ventrículo para garantizar el drenaje del líquido cefalorraquídeo en caso de hidrocefalia obstructiva.
Pronóstico
La tasa de éxito de una ventriculostomía del tercer ventrículo puede determinarse mediante la Puntuaciones de éxito de la ETV.
Complicaciones
La realización de una ventriculostomía endoscópica del tercer ventrículo tiene una curva de aprendizaje pronunciada y, en manos de un cirujano experimentado, siempre que se realice correctamente, presenta una baja tasa de complicaciones [^1]. En la literatura también se han descrito casos aislados de complicaciones mortales en el contexto de hemorragias[^2].
Planificación quirúrgica
Para la irrigación endoscópica, en pacientes adultos debería utilizarse, si es posible, una solución de Ringer a temperatura corporal, ya que refleja mejor la composición iónica fisiológica del líquido cefalorraquídeo[^3].
Pruebas de imagen
En el postoperatorio, pueden visualizarse en la RM tanto el lugar de la ventriculostomía del tercer ventrículo como el flujo de líquido cefalorraquídeo.
Vídeo quirúrgico
Ventriculostomía endoscópica del tercer ventrículo
Grabaciones en vídeo de una ventriculostomía endoscópica del tercer ventrículo.