El síndrome del colgajo cutáneo hundido es una complicación infrecuente, aunque clínicamente relevante, que puede aparecer tras una craniectomía extensa, como, por ejemplo, una hemicraniectomía descompresiva. Se caracteriza por el hundimiento del colgajo cutáneo y del parénquima cerebral subyacente en el lugar de la abertura craneal, así como por un deterioro neurológico secundario que aparece con independencia de la enfermedad primaria del paciente.
Fisiopatología
Existen diversas hipótesis sobre la fisiopatología del síndrome del colgajo cutáneo hundido. Una de ellas sostiene que el deterioro neurológico está causado directamente por la compresión cerebral ejercida por el colgajo cutáneo hundido. Otra hipótesis plantea que el deterioro se produce indirectamente debido a una reducción de la perfusión cerebral[^1] [^2]. En ambos casos, la alteración de la situación anatómica y fisiológica provoca un deterioro de la función cerebral normal.
Sintomatología
Los pacientes con síndrome del colgajo cutáneo hundido suelen presentar un hundimiento visible del colgajo cutáneo sobre el lugar de la craniectomía. Desde el punto de vista neurológico, puede producirse un deterioro que se manifieste con síntomas como cefalea, confusión, letargo u otros déficits neurológicos focales. El diagnóstico suele establecerse mediante técnicas de diagnóstico por imagen, como una Tomografía computarizada, en las que se observa el aspecto característico del colgajo cutáneo hundido y del tejido cerebral subyacente.
Tratamiento
A menudo puede lograrse una rápida mejoría de la sintomatología neurológica modificando sencillamente la posición del paciente y colocándolo en decúbito horizontal[^1]. En la mayoría de los casos, el tratamiento definitivo consiste en una craneoplastia y, por tanto, en el cierre del lugar de la craniectomía[^3].