La hemorragia de los ganglios basales es una hemorragia intracerebral localizada en la región de los ganglios basales. Esta es una localización típica de las hemorragias intracerebrales espontáneas, especialmente de aquellas causadas por hipertensión arterial.
Etiología
Por lo general, las hemorragias de los ganglios basales se presentan como hemorragias intracerebrales espontáneas, aunque en raras ocasiones (~3 %) también pueden ser de origen traumático[^2].
Tratamiento
En la mayoría de los casos, este tipo de hemorragias puede tratarse de forma conservadora, sin intervención neuroquirúrgica. En algunos casos puede estar indicado un drenaje ventricular externo (DVE) y/o la monitorización de la presión intracraneal.
Clasificación
Fundamentalmente, en las hemorragias de los ganglios basales se distingue entre hemorragias con y sin extensión al Sistema ventricular.
Hemorragia de los ganglios basales sin extensión ventricular
Se denominan hemorragias de los ganglios basales sin extensión ventricular aquellas en las que la hemorragia se limita al parénquima cerebral en la región de los ganglios basales, sin extensión al Sistema ventricular.
Hemorragia de los ganglios basales con extensión ventricular
Si la hemorragia en los ganglios basales se abre paso al Sistema ventricular, se denomina hemorragia de los ganglios basales con extensión ventricular. La presencia de sangre en el sistema ventricular aumenta el riesgo tanto de Hidrocefalia obstructiva como Malreabsortiva, con la consiguiente necesidad de un Drenaje ventricular externo.
Pronóstico
En un estudio realizado en 2006 con 116 pacientes se demostró que la presencia de extensión ventricular en una hemorragia de los ganglios basales no influye en el pronóstico de la evolución a largo plazo[^1].