El diagnóstico radiológico convencional es el método de diagnóstico por rayos X más extendido en medicina. Sin embargo, solo proporciona proyecciones y no imágenes seccionales de las estructuras. En neurocirugía, el diagnóstico radiológico convencional desempeña un papel secundario. Para la mayoría de las cuestiones neuroquirúrgicas son necesarios estudios de CT o MRI.
Una de las situaciones en las que el diagnóstico radiológico convencional resulta útil en neurocirugía es la documentación postoperatoria de las espondilodesis y de la colocación de implantes tipo cage, así como la visualización de las válvulas de los shunts ventriculoperitoneales (VP-shunts).
