La angiografía por sustracción digital (DSA) es un procedimiento diagnóstico para la visualización de los vasos sanguíneos. La diferencia con respecto a la visualización convencional de los vasos sanguíneos consiste en que la DSA permite sustraer los elementos perturbadores de la imagen. En neurocirugía, la angiografía por sustracción digital se utiliza especialmente para cuestiones vasculares, como, por ejemplo, para la evaluación de Aneurismas o Malformaciones arteriovenosas.
Complicaciones
La complicación más frecuente es un hematoma inguinal, que se presenta aproximadamente en el 4 % de los pacientes[^2]. La prevalencia de un déficit neurológico permanente tras una angiografía por sustracción digital, por ejemplo, debido a un accidente cerebrovascular, es de aproximadamente el 0,1- 0,3 %[^1] [^2]. Las complicaciones graves con desenlace mortal son poco frecuentes y se producen aproximadamente con una frecuencia del 0,06 %[^2].
Diagnóstico por imagen