El estudio de Roger Stupp et al.1, publicado en 2005 en el NEJM, se considera la base del tratamiento actual de los glioblastomas. En este estudio se demostró por primera vez que la quimiorradioterapia combinada con Temozolomid aporta un beneficio significativo y relevante en la supervivencia de los pacientes con glioblastoma.
Referencias