En el síndrome de hiperperfusión cerebral se produce un aumento de la perfusión cerebral después de una intervención de revascularización, como, por ejemplo, una Endarterectomía carotídea, Operaciones de bypass o la implantación de stents. Se postula que, debido a la disminución crónica de la perfusión, la autorregulación del flujo sanguíneo está alterada[^1].
Sintomatología
Clínicamente, el síndrome de hiperperfusión se manifiesta mediante cefaleas ipsilaterales, crisis epilépticas o déficits neurológicos y puede llegar a causar una hemorragia intracerebral[^1].
Epidemiología
En la literatura, el riesgo de síndrome de hiperperfusión cerebral se sitúa aproximadamente en el 2% tras una endarterectomía carotídea y aproximadamente en el 1% tras la Colocación de stent carotídeo se estima[^2].