La prótesis discal es un implante que preserva el movimiento para sustituir un Disco intervertebral con cambios degenerativos. El objetivo es restaurar la altura discal, la movilidad segmentaria y el equilibrio sagital, evitando al mismo tiempo la fusión del segmento. En neurocirugía se utiliza especialmente en la columna cervical (HWS)[^2]. Las prótesis discales en la región de la columna lumbar (LWS) apenas se implantan en la actualidad[^1].
Antecedentes
El tratamiento quirúrgico estándar de la degeneración discal sintomática ha sido tradicionalmente la fusión del segmento vertebral afectado. Sin embargo, la artrodesis elimina la movilidad fisiológica, lo que a largo plazo puede provocar una mayor carga sobre los segmentos adyacentes. La prótesis discal se desarrolló para preservar la movilidad del segmento y reducir potencialmente el riesgo de la denominada Enfermedad del segmento adyacente (ASD).
Indicación
Las prótesis discales en la región cervical son especialmente adecuadas para pacientes jóvenes. Entre las indicaciones típicas pueden incluirse las siguientes:
Radiculopatía cervical por hernia discal
Mielopatía cervical en caso de discopatía focal
Degeneración monosegmentaria o bisegmentaria seleccionada
Articulaciones facetarias conservadas
Ausencia de inestabilidad relevante
Evidencia
Para la prótesis discal cervical, numerosos estudios aleatorizados muestran una eficacia clínica al menos equivalente, y en algunos casos incluso superior, en comparación con la fusión (ACDF). Las ventajas se refieren especialmente a la preservación de la movilidad y a una menor tasa de reintervención en los segmentos adyacentes[^3] [^4].
Diagnóstico por imagen
La movilidad de una prótesis discal puede visualizarse mediante radiografías de la columna cervical en flexión y extensión.