La osificación del ligamento longitudinal posterior se denomina OPLL (Ossification of the posterior longitudinal ligament) y fue descrita por primera vez ya en 1834[^2].
Localización
En la mayoría de los casos afecta a la columna cervical y, en raras ocasiones, puede provocar una Mielopatía ; no obstante, por lo general el cuadro clínico es asintomático.
Figura
La prueba de imagen óptima para visualizar una OPLL es una TC de la columna cervical.