La imagen ponderada en susceptibilidad (Susceptibility-Weighted Imaging, SWI) es un Procedimiento de diagnóstico por imagen mediante resonancia magnética de diagnóstico médico, específicamente en el área de los vasos venosos.
Antecedentes históricos
El principio subyacente se publicó por primera vez en 1997[^1] y se describió ampliamente en 2001[^2].
Fundamentos
La secuencia SWI se basa en la propiedad física de la susceptibilidad magnética. La SWI es una técnica de resonancia magnética. Utiliza secuencias de eco de gradiente 3D compensadas de flujo y con alta resolución espacial (secuencia GRE), con técnicas de eco único y multieco, aprovechando las diferentes susceptibilidades magnéticas de los distintos tejidos. Estas diferencias provocan una diferencia de fase y ocasionan una pérdida de señal. No se utiliza ningún medio de contraste. Mediante la combinación de las imágenes de señal y de fase se genera una imagen de contraste ampliado, que permite visualizar la sangre venosa, las hemorragias (cerebrales) y los depósitos de hierro, como la hemosiderina. La obtención de imágenes de la sangre venosa mediante SWI se denomina imagen dependiente del nivel de oxígeno en sangre (BOLD, blood-oxygen-level dependent). La sangre venosa (pobre en oxígeno) es menos diamagnética que la sangre arterial (rica en oxígeno). Por este motivo, el procedimiento se denominó originalmente BOLD, pero posteriormente fue sustituido por el término más general de imagen ponderada en susceptibilidad. En la actualidad, el término venografía BOLD todavía se utiliza ocasionalmente. Debido al efecto BOLD, la SWI permite representar adecuadamente el sistema venoso.
Aplicación
Las secuencias SWI pueden utilizarse, por ejemplo, en pacientes con Traumatismo craneoencefálico, en venografías cerebrales de alta resolución y en otras aplicaciones clínicas.