La ptosis se define como el descenso del párpado.
Etiología
La ptosis es un síntoma que puede tener diversas causas:
Ptosis congénita
La ptosis congénita suele deberse a una malformación o a la ausencia de desarrollo del músculo encargado de elevar el párpado superior, el músculo elevador del párpado superior (Musculus levator palpebrae superioris). Es hereditaria y generalmente unilateral. Un hemangioma del párpado superior también causa con frecuencia ptosis congénita. Asimismo, el cuadro clínico de la sincinesia mandibulopalpebral (síndrome de Marcus-Gunn) y el síndrome de Möbius se acompañan de ptosis congénita.
Lesión del elevador
Una lesión del músculo elevador del párpado superior (Musculus levator palpebrae superioris) o de su delicado tendón terminal puede producirse por un traumatismo o por una displasia relacionada con la edad y provoca el descenso del párpado superior.
Ptosis paralítica
La lesión del nervio responsable del elevador, el Nervio oculomotor, también provoca ptosis. Dado que este Nervio craneal inerva además motoramente otros cuatro de los seis músculos extraoculares, suele existir también estrabismo paralítico.
Ptosis simpática
La ptosis causada por una lesión del simpático cefálico suele ser de grado leve a moderado, ya que el elevador todavía es funcional. Se debe a la pérdida de función del músculo tarsal (Musculus tarsalis). Se trata de musculatura lisa integrada en el párpado que lo tensa verticalmente. La lesión del simpático también provoca otros déficits oculares, que constituyen el denominado Síndrome de Horner.
Ptosis en enfermedades musculares
En las enfermedades que afectan a la musculatura en su conjunto (p. ej., miastenia grave), el elevador también puede verse afectado.