La osteopenia se define como una disminución de la densidad mineral ósea en comparación con adultos jóvenes sanos que aún no cumple los criterios densitométricos de osteoporosis. Según la clasificación de la OMS, en mujeres posmenopáusicas y hombres a partir de los 50 años existe osteopenia cuando la puntuación T, medida mediante absorciometría de rayos X de doble energía, se sitúa entre −1,0 y −2,5 desviaciones estándar. La osteopenia no es una enfermedad fracturaria independiente, sino un marcador de riesgo. El riesgo individual de fractura y de intervención quirúrgica está determinado adicionalmente por la edad, la calidad ósea, la tendencia a las caídas, las enfermedades concomitantes, la medicación y la carga biomecánica prevista.
Relevancia neuroquirúrgica
En neurocirugía espinal, la osteopenia puede comprometer ya la fijación de Tornillos pediculares y de los implantes intersomáticos durante la Espondilodesis[^1]. Las posibles consecuencias son:
Aflojamiento o arrancamiento de los tornillos
Hundimiento del cage y pérdida de la altura del segmento
Pseudoartrosis
Fracturas o degeneración del segmento adyacente
Deformidad progresiva tras una fusión instrumentada
Cirugías de revisión
Tiene especial relevancia en las fusiones de segmentos largos, las correcciones de deformidades, las intervenciones de revisión, los pacientes de edad avanzada y en presencia de fracturas vertebrales preexistentes.