El tratamiento del traumatismo craneoencefálico grave guiado por la monitorización multimodal de la presión intracraneal y de la presión tisular de oxígeno (PbtO2) redujo la hipoxia del tejido cerebral, con una tendencia hacia una menor mortalidad y resultados más favorables que el tratamiento basado únicamente en la presión intracraneal. Está justificado realizar un ensayo aleatorizado de fase III para evaluar el impacto sobre el resultado neurológico del tratamiento del traumatismo craneoencefálico grave dirigido por la presión intracraneal más la PbtO21.
Referencias